Viernes de cuentos: Un prólogo de Cesare Zavattini.

Quiero enseñarles a los pobres un juego muy hermoso.
Suban la escalera con paso de forasteros (esta vez regresen a casa más tarde de lo acostumbrado) y frente a la puerta toquen el timbre.
Sus mujeres correrán a abrirles, seguida por los hijos. Un poco serias por el retraso, todos tienen hambre.
“¿Entonces?” pregunta.
“Buenas noches, señora”, sáquense el sombrero, y asuman un aire digno. “¿Está el señor Zavattini?”
“Vamos, dale, el guiso ya está frío…”
“Disculpe, necesitaría hablar con el señor Zavattini.”
“Cesare, vamos, siempre jugando…”
No se muevan y digan: “Evidentemente se trata de una equivocación. Disculpe, señora…”
Sus mujeres se van a dar vuelta de golpe y van a mirarlos con los ojos desorbitados. “¿Por qué hacés esto?”
Serios, manténganse serios, y repitan ya bajando la escalera: “Buscaba al señor Zavattini.”
Se hará un gran silencio, sólo se oirá el ruido de los pasos.
Incluso los niños permanecen quietos. Sus mujeres los alcanzarán, los abrazarán: “Cesare, Cesare…” Tienen lágrimas en los ojos, también los niños empiezan a llorar. Despréndanse con delicadeza del abrazo, aléjense murmurando: “Es un error, buscaba al señor Zavattini.”
Vuelvan a casa después de veinte minutos, silbando.
“Tardé tanto porque el jefe…” y cuenten una mentira como si nada hubiera pasado.
¿Les gusta? Un amigo mío a la mitad del juego se puso a llorar.
Prólogo a I poveri sono matti, 1937.
Cesare Zavattini (Luzzara, Italia, 20 de septiembre de 1902- Roma, Italia, 13 de octubre de 1989) fue un guionista cinematográfico italiano, uno de los principales teóricos y defensores del movimiento neorrealista.
Aunque su fama se debe sobre todo a su trabajo en el cine fue también poeta, periodista y pintor. Se inició como escritor en Parma y posteriormente en Milán. En 1934 comenzó su incursión en el cine. Fue muy importante su colaboración, a partir de 1939, con el director Vittorio De Sica. Juntos realizarían películas tan importantes como Ladri di biciclette (o Ladrón de bicicletas en otros países) (1948), Milagro en Milán (1951, basada en la novela de Zavattini Totò il buono), Umberto D. (1952) o El oro de Nápoles (1954).
Se rodaron más de ochenta películas con guion de Zavattini, dirigidas por los más importantes directores italianos y europeos, como Michelangelo Antonioni, Alessandro Blasetti, Mauro Bolognini, Mario Camerini, René Clément, Giuseppe De Santis, Federico Fellini, Pietro Germi, Alberto Lattuada, Mario Monicelli, Elio Petri, Dino Risi, Roberto Rossellini, Mario Soldati, Luchino Visconti o Damiano Damiani.
La única película española en la que Zavattini participó fue Piruetas juveniles (1943) de Giancarlo Capelli.

Responses

Compartílo en tus redes

Share on whatsapp
Share on facebook
Share on twitter
Share on email

BIENVENIDO

0